Por Ítalo Violo V.
Después de varias horas de viaje y haber quedado varados por falta de gasolina atravesamos el bosque artificial de pinos más grande de Latinoamérica, el día sábado 5 de Julio tuvimos el privilegio de conocer la bella ciudad de Upata, conocida también como la Villa del Yocoima o la ciudad de las siete colinas. Nuestra visita al lugar se debió a una invitación que nos extendió la Asociación Civil Betesda por medio de su presidente Ing. Yongel Delgado con el propósito de llevar a cabo un acto de dedicación de una rampa para mejorar el acceso a las personas con limitaciones físicas que asistan al Templo de la Iglesia Bautista “Dios Con Nosotros” de esa ciudad.
Este hermoso acto fue muy significativo porque fue una respuesta a la petición de un grupo de personas con discapacidad y porque, según entendemos, es la primera vez en Venezuela que se construye y dedica una rampa de acceso en una congregación cristiana como deseo explícito de los beneficiarios.
Después de la dedicación pasamos al recinto donde tuvimos la oportunidad de mostrar algunas pinturas y presentar a los diferentes ministerios cristianos que están trabajando para la restauración de las personas con limitaciones especiales.
En el evento estuvo presente el señor Ángel Romero, cronista de la ciudad, quien tuvo unas emocionadas palabras y sabemos que su pluma dejará imborrables notas sobre este hecho para las memorias de la ciudad.
Nos llamó la atención la presentación del ministerio “Amor en Acción” que, según entiendo, está aplicando los principios de la anti-siquiatría para los enfermos mentales. Pudimos saber que tienen una casa donde estas personas viven en familia, se les compensa medicamente y se les trata con mucho tacto y cariño. El éxito ha sido tal que algunos de ellos están trabajando en empresas de la zona.
Un caso conmovedor fue el de Dairé, una joven que, a causa de sufrir esquizofrenia, fue encerrada por espacio de diez años en un cuarto oscuro. Ella narró que estando en ese lugar, permanecía día y noche sin ver la luz del Sol. Para alimentarla le pasaban los platos de comida por debajo de la puerta. Sus necesidades fisiológicas las hacía en un recipiente que permanecía en la habitación por una semana hasta a que la sacaban un rato para asearla y luego volver a encerrarla.
Aunque no dijo mucho, fue conmovedor escucharla contar su testimonio y agradecer al grupo de personas generosas que la libertaron para devolverle su dignidad.
Al día siguiente tuvimos la oportunidad de presentar nuestro propósito en la Iglesia Bautista “Príncipe de Paz”, que se reúne en un hermoso templo lleno de color y luz. Nos recibió una bellísima congregación plena de niños y jóvenes muy disciplinados que vieron con atención las pinturas y escucharon con emoción nuestros testimonios y enseñanzas.
Luego viajamos a la Ciudad de Puerto Ordaz donde asistimos a un evento deportivo-cultural organizado por el Instituto de la Cultura de la Alcaldía Mayor de Caroní. Fuimos sorprendidos porque nos recibieron con una gran ovación y sin dejarme organizar mis pensamientos solicitaron que dirigiese unas palabras al el público presente.
Allí se me entregó una condecoración y una medalla, que tomé a nombre de todos, por el trabajo de estímulo que venimos realizando para animar a las personas con discapacidad.
En la tarde regresamos a la ciudad de Upata para asistir a un acto en la Iglesia Bautista “Hay Vida en Jesús” donde nos permitieron dirigirnos a los líderes de las iglesias bautistas de la zona.
El lunes 7, fecha de celebración del 246 aniversario de La Villa del Yocoima, nos despedimos de ella admirando una enorme torta de varios metros de perímetro colocada en una de las plazas de la ciudad para festejar y comprando en carretera las famosas catalinas y el queso fresco para degustar así las especialidades de la zona.
Nuestro periplo culminó con la visita a un joven cuadripléjico en la ciudad de San Félix, a quien encontramos después de hora y media de búsqueda. Nos encontramos con Víctor, un muchacho que revela una gran palidez y que tiene 23 años de edad. Cuando había cumplido los 17, se lesionó debido a que el motor de un auto que reparaba cayó sobre su nuca fracturándole varias cervicales. Al parecer, su única ocupación es ver la televisión. Hablamos con él por más de una hora haciéndole saber que es una persona valiosa y le animamos para que se esfuerce hasta llegar a ser útil e independiente.
Fue un viaje con muchas incidencias agradables que terminó con gran satisfacción para todos por saber que estamos contribuyendo en la lucha por el respeto de los derechos fundamentales de las personas con diferencias funcionales y porque su integración se adelante lo más posible en Venezuela.
P.D. Una de mis escaras se reabrió pero sé que sanará y que vale la pena el esfuerzo.
martes, 8 de julio de 2008
miércoles, 26 de marzo de 2008
Bitácora Delta 2008
Bitácora Delta 2008
Con sumo gozo, celebramos nuestro viaje al Municipio Casacoima, EstadoDelta Amacuro. Del 17 al 23 de este mes, el Ministerio El BuenSamaritano y la Iglesia Evangélica Misionera "Cristo es la Peña"llevaron a cabo la campaña evangelística "Casacoima Bajo El Poder DeDios".
La misma fue dirigida por el Pastor Jesús Manuel Leiva,Coordinador del ministerio para Delta Amacuro.Las reuniones se celebraron al aire libre en horas de la noche en elSector Brisas del Triunfo y se tuvo una gran concurrencia todas lasnoches. La koinonía cristiana se hizo presente debido al apoyo de lascongregaciones del municipio Casacoima y de la ciudad de San Félix.
Con mucha alegría, el Pastor Leiva informó que más de 30 nuevos creyentes confesaron la palabra de fe en Cristo como su Salvador.
Esta campaña evangelística se celebró bajo una óptica distinta ynovedosa porque fue llevada a cabo en la transformación del hombrebajo el poder de Dios y tomando la integración de los excluidos sociales, específicamente, las personas con discapacidad.
El día sábado 22, Casacoima 100.5 FM abrió sus puertas para dedicardos horas del programa dirigido por el locutor Alexander Payares para entrevistar a los integrantes del ministerio con un mensaje de optimismo para todas las personas con impedimentos del municipio.
Un desfile de entrevistados sacaron a relucir las mejores palabras y la alegría de andar en un mismo sentir se manifestó en el grupo.
De inmediato nos dirigimos a la sede de la iglesia en el Triunfo paracelebrar una caminata por la pequeña ciudad llena de calles polvorientas. Con pancartas, sombrillas y muchas ganas un pequeño grupo de hombres, mujeres y niños emprendimos la marcha con cautela para no perturbar el tránsito ya que no logramos ubicar a las autoridades para solicitar el respectivo permiso, la cual finalizaría en la Casa de la Mujer.
El lema "Casacoima bajo el poder de Dios" se manifestó de manera increíble... Todos los días habían sido muy calurosos y con el cielo totalmente despejado. El sol quemaba nuestra piel. Nos reunimos brevemente dentro del local para elevar una corta oración al cielo como hacemos todos los cristianos al iniciar una actividad. Luego salimos a lacalle para ordenar nuestro pequeño "batallón.
Aunque, quien esto escribe no expresó palabra alguna, su corazón recordó una caminata anterior donde le habían llevado de regreso en ambulancia debido a la deshidratación.
Ocurrió, entonces, lo inesperado... a las 10 en punto de la mañana el cielo se encapotó y una nube cubrió nuestra travesía por las calles.
Ängel Herrera, Miguel Ángel Martínez y quien escribe, Italo Violo, encabezamos la caminata sobre nuestras sillas de ruedas mientras el hermano Uriel Murcia voceaba con su megáfono mensajes alusivos y los demás repartían pequeños folletos a transeuntes y curiosos.
Por la mente cruzo un pensamiento poco halagador..."lloverá esta noche y quizáse arruinen las pinturas y la gente no pueda acudir".
Llegamos felices a nuestro destino y... cuando los más débiles estábamosa bordo del auto que manejaba el hermano David Pino el cielo se aclaróy no hubo más nubes mientras permanecimos en la zona.
Glorificamos a Dios por sus maravillas y recordamos los 40 años en los cuales Dios mantuvo una nube para proteger a Israel del inclemente sol y a la columna de fuego para alumbrarles en la noche por su travesía por el desierto.
En el trancurso tuvimos la felicidad de ver unirse a otros a la misma. Entre ellos a un joven con discapacidad y a los hijos de quien hizo el primer recorrido en bicisilla en Venezuela desde Maturín hasta Caracas.
En la noche de ese sábado la directiva del Ministerio El Buen Samaritano estuvo completa en la tarima para presentarse ante los asistentes. De la misma forma que en la mañana todos tuvimos la palabra y nos gozamos en ver a tres personas con discapacidad junto alos demás para que por primera vez en Venezuela personas con nuestra condición estuviesen como protagonistas de una actividad de tal magnitud y de tal categoría.
Nos gozamos en saber que marcamos el inicio de la integración de las personas con discapacidad a la iglesia en nuestro país.
Como "el loco de Casacoima" vislumbramos nuestro periplo por todaVenezuela para llevar nuestros ideales, romper las cadenas de opresión y libertar a los cautivos del pecado y la discriminación más allá de nuestras fronteras.
El día domingo, para finalizar la campaña, se hicieron presentes 12 congregaciones con sus pastores, a estos últimos presentamos la visión de servicio del buen samaritano. Oramos ahora para que ellos la atesoren en su corazón y la impartan a sus seguidores.
Durante toda la semana se llevó a cabo una exposición de reproducciones de pinturas hechas con la boca y del libro "Útil yVictorioso" por lo que cientos de personas tuvieron la oportunidad de mirar la obra de un artista con grandes limitaciones físicas que no se amilanó ante las dificultades e incentivar a los presentes a valorarsea si mismos y a quienes padecen.
El lunes a las once de la mañana fuimos bien recibidos por el Señor Alcalde Pedro Santaella en su sala técnica ubicada en Sierra Imataca, capital del municipio.
Allí planteamos lo referente a la inclusión delas personas con discapacidad a través del cumplimiento de las políticas gubernamentales y la organización comunal.
Fue una reunión muy agradable que fue cerrada con broche de oro con el compromiso del gobernante local de formar el convenio con el Conapdis para mejorar las condiciones de vida de todos los discapacitados de la zona.
Nos alegramos porque una población de unas 70.000 personas serán beneficiadas con estos logros.
La discapacidad cuando nos toca es la vida misma por lo que nuestro ministerio se proyecta a trabajar para que los que padecen sean restaurados integralmente por lo que debemos tomar en cuenta losaspectos sociales, laborales, educativos, recreacionales, accesibilidad, espirituales y todo, todo lo demás.
Satisfechos con la labor realizada nos proyectamos para seguir conquistando espacios a través de toda Venezuela.
Agradecemos la hospitalidad de nuestros hermanos que nos proveyeron de alojo y alimento. Su predilecta atención prendó nuestro corazón hastael punto que deseamos quedarnos un poco más pero el deber nos llamabay tuvimos que partir.
Muchos días de labor, compañerismo, propósito bien claro y, sobre todo, la manifestación del poder de Dios nos dieron una gran victoria.
Glorificado sea nuestro Dios y agradezcamos por su guía amorosa.
Italo Violo
Con sumo gozo, celebramos nuestro viaje al Municipio Casacoima, EstadoDelta Amacuro. Del 17 al 23 de este mes, el Ministerio El BuenSamaritano y la Iglesia Evangélica Misionera "Cristo es la Peña"llevaron a cabo la campaña evangelística "Casacoima Bajo El Poder DeDios".
La misma fue dirigida por el Pastor Jesús Manuel Leiva,Coordinador del ministerio para Delta Amacuro.Las reuniones se celebraron al aire libre en horas de la noche en elSector Brisas del Triunfo y se tuvo una gran concurrencia todas lasnoches. La koinonía cristiana se hizo presente debido al apoyo de lascongregaciones del municipio Casacoima y de la ciudad de San Félix.
Con mucha alegría, el Pastor Leiva informó que más de 30 nuevos creyentes confesaron la palabra de fe en Cristo como su Salvador.
Esta campaña evangelística se celebró bajo una óptica distinta ynovedosa porque fue llevada a cabo en la transformación del hombrebajo el poder de Dios y tomando la integración de los excluidos sociales, específicamente, las personas con discapacidad.
El día sábado 22, Casacoima 100.5 FM abrió sus puertas para dedicardos horas del programa dirigido por el locutor Alexander Payares para entrevistar a los integrantes del ministerio con un mensaje de optimismo para todas las personas con impedimentos del municipio.
Un desfile de entrevistados sacaron a relucir las mejores palabras y la alegría de andar en un mismo sentir se manifestó en el grupo.
De inmediato nos dirigimos a la sede de la iglesia en el Triunfo paracelebrar una caminata por la pequeña ciudad llena de calles polvorientas. Con pancartas, sombrillas y muchas ganas un pequeño grupo de hombres, mujeres y niños emprendimos la marcha con cautela para no perturbar el tránsito ya que no logramos ubicar a las autoridades para solicitar el respectivo permiso, la cual finalizaría en la Casa de la Mujer.
El lema "Casacoima bajo el poder de Dios" se manifestó de manera increíble... Todos los días habían sido muy calurosos y con el cielo totalmente despejado. El sol quemaba nuestra piel. Nos reunimos brevemente dentro del local para elevar una corta oración al cielo como hacemos todos los cristianos al iniciar una actividad. Luego salimos a lacalle para ordenar nuestro pequeño "batallón.
Aunque, quien esto escribe no expresó palabra alguna, su corazón recordó una caminata anterior donde le habían llevado de regreso en ambulancia debido a la deshidratación.
Ocurrió, entonces, lo inesperado... a las 10 en punto de la mañana el cielo se encapotó y una nube cubrió nuestra travesía por las calles.
Ängel Herrera, Miguel Ángel Martínez y quien escribe, Italo Violo, encabezamos la caminata sobre nuestras sillas de ruedas mientras el hermano Uriel Murcia voceaba con su megáfono mensajes alusivos y los demás repartían pequeños folletos a transeuntes y curiosos.
Por la mente cruzo un pensamiento poco halagador..."lloverá esta noche y quizáse arruinen las pinturas y la gente no pueda acudir".
Llegamos felices a nuestro destino y... cuando los más débiles estábamosa bordo del auto que manejaba el hermano David Pino el cielo se aclaróy no hubo más nubes mientras permanecimos en la zona.
Glorificamos a Dios por sus maravillas y recordamos los 40 años en los cuales Dios mantuvo una nube para proteger a Israel del inclemente sol y a la columna de fuego para alumbrarles en la noche por su travesía por el desierto.
En el trancurso tuvimos la felicidad de ver unirse a otros a la misma. Entre ellos a un joven con discapacidad y a los hijos de quien hizo el primer recorrido en bicisilla en Venezuela desde Maturín hasta Caracas.
En la noche de ese sábado la directiva del Ministerio El Buen Samaritano estuvo completa en la tarima para presentarse ante los asistentes. De la misma forma que en la mañana todos tuvimos la palabra y nos gozamos en ver a tres personas con discapacidad junto alos demás para que por primera vez en Venezuela personas con nuestra condición estuviesen como protagonistas de una actividad de tal magnitud y de tal categoría.
Nos gozamos en saber que marcamos el inicio de la integración de las personas con discapacidad a la iglesia en nuestro país.
Como "el loco de Casacoima" vislumbramos nuestro periplo por todaVenezuela para llevar nuestros ideales, romper las cadenas de opresión y libertar a los cautivos del pecado y la discriminación más allá de nuestras fronteras.
El día domingo, para finalizar la campaña, se hicieron presentes 12 congregaciones con sus pastores, a estos últimos presentamos la visión de servicio del buen samaritano. Oramos ahora para que ellos la atesoren en su corazón y la impartan a sus seguidores.
Durante toda la semana se llevó a cabo una exposición de reproducciones de pinturas hechas con la boca y del libro "Útil yVictorioso" por lo que cientos de personas tuvieron la oportunidad de mirar la obra de un artista con grandes limitaciones físicas que no se amilanó ante las dificultades e incentivar a los presentes a valorarsea si mismos y a quienes padecen.
El lunes a las once de la mañana fuimos bien recibidos por el Señor Alcalde Pedro Santaella en su sala técnica ubicada en Sierra Imataca, capital del municipio.
Allí planteamos lo referente a la inclusión delas personas con discapacidad a través del cumplimiento de las políticas gubernamentales y la organización comunal.
Fue una reunión muy agradable que fue cerrada con broche de oro con el compromiso del gobernante local de formar el convenio con el Conapdis para mejorar las condiciones de vida de todos los discapacitados de la zona.
Nos alegramos porque una población de unas 70.000 personas serán beneficiadas con estos logros.
La discapacidad cuando nos toca es la vida misma por lo que nuestro ministerio se proyecta a trabajar para que los que padecen sean restaurados integralmente por lo que debemos tomar en cuenta losaspectos sociales, laborales, educativos, recreacionales, accesibilidad, espirituales y todo, todo lo demás.
Satisfechos con la labor realizada nos proyectamos para seguir conquistando espacios a través de toda Venezuela.
Agradecemos la hospitalidad de nuestros hermanos que nos proveyeron de alojo y alimento. Su predilecta atención prendó nuestro corazón hastael punto que deseamos quedarnos un poco más pero el deber nos llamabay tuvimos que partir.
Muchos días de labor, compañerismo, propósito bien claro y, sobre todo, la manifestación del poder de Dios nos dieron una gran victoria.
Glorificado sea nuestro Dios y agradezcamos por su guía amorosa.
Italo Violo
miércoles, 19 de marzo de 2008
El Loco de Casacoima
El Loco de Casacoima
El 4 de julio de 1817, acorralado por los españoles en la laguna de Casacoima, Bolívar con un grupo muy pequeño de oficiales ve como único medio de salvación sumergirse en las aguas lodosas de la laguna. Allí, hundido en Casacoima, la mente de Bolívar se afiebra y empieza el loco a elucubrar: «Dentro de pocos días rendiremos a Angostura, y entonces... iremos a libertar a Nueva Granada, y arrojando a los enemigos del resto de Venezuela, constituiremos a Colombia. Enarbolaremos después el pabellón tricolor sobre el Chimborazo, e iremos a completar nuestra obra de libertar a la América del Sur y asegurar su independencia, llevando nuestros pendones victoriosos al Perú: el Perú será libre».
Los oficiales murmuran, entristecidos, creyendo que el Libertador se les ha vuelto loco, «sin más vestido que una bata, soñando en el Perú». Lo cierto es que ese loco de Casacoima poco después había tomado a Angostura, luego era Libertador de Nueva Granada, más tarde vence en Carabobo, en 1822 Quito es libre y en 1824 le dio la independencia al Perú.
En estos días, estamos visitando el sector El Triunfo en Casacoima, Estado Delta Amacuro, para llevar una visión libertadora como la de Bolívar, quizás en condiciones parecidas.
Un pequeño grupo de samaritanos estamos haciendo una gesta histórica porque es la primera vez que en Venezuela un grupo cristiano evangélico realiza una campaña evangelística dirigida por personas con discapacidad y para personas con discapacidad.
Desde ya, enarbolamos la bandera para luchar por la libertad de los cautivos del pecado y la discriminación en el oriente de Venezuela. Partiendo del Delta hasta llegar a la Goajira, atravesaremos las fronteras de nuestra Patria hasta ver plantados mesones de esperanza esparcidos por toda la tierra americana.
Tal como el Libertador, utilizaremos la noche para hacer nuestra proclama inspirada en la voz de Jeremías: "Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles." (Jeremías 2:19)
domingo, 10 de febrero de 2008
En la senda del
Samaritano 

EN LA historia del buen samaritano, Cristo ilustra la naturaleza de la verdadera religión. Muestra que ésta no consiste en sistemas, credos, o ritos, sino en la realización de actos de amor, en hacer el mayor bien a otros, en la bondad genuina.
Mientras Cristo estaba enseñando a la gente, "he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, haciendo qué cosa poseer la vida eterna?" Con expectante atención, la muchedumbre congregada esperó la respuesta. Los sacerdotes y rabinos habían pensado enredar a Cristo induciendo al doctor de la ley a dirigirle esta pregunta. Pero el Salvador no entró en controversia. Exigió la respuesta al mismo interrogador. "Qué está escrito en la ley? dijo. ¿cómo lees?" Los judíos seguían acusando a Jesús de tratar con liviandad la ley dada desde el Sinaí; pero él encausó el problema de la salvación hacia la observancia de los mandamientos de Dios.
El doctor de la ley dijo: "Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y a tu prójimo como a ti mismo." Jesús dijo: "Bien has respondido: haz esto, y vivirás."
El doctor de la ley no estaba satisfecho con la opinión y las obras de los fariseos. Había estado estudiando las escrituras con el deseo de conocer el significado real. Tenía vital interés en el asunto, y había preguntado con sinceridad: "Haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?" En su respuesta tocante a los requerimientos de la ley, pasó por alto el cúmulo de preceptos ceremoniales y rituales. No les atribuyó ningún valor, sino que presentó los dos grandes principios de los cuales dependen la ley y los profetas. Esta respuesta, al ser elogiada por Cristo, colocó al Salvador en un terreno ventajoso frente a los rabinos. No podrían condenarle por haber sancionado lo declarado por un expositor de la ley.
"Haz esto, y vivirás," dijo Jesús. Presentó la ley como una unidad divina, enseñando así que es imposible guardar un precepto y quebrantar otro; porque el mismo principio corre por todos ellos. El destino del hombre será determinado por su obediencia a toda la ley. El amor supremo a Dios y el amor imparcial al hombre son los principios que deben practicarse en la vida.
El legista se reconoció transgresor de la ley. Bajo las palabras escrutadoras de Cristo, se vio culpable. No practicaba la justicia de la ley que pretendía conocer. No había manifestado amor hacia su prójimo. Necesitaba arrepentirse; pero en vez de hacerlo, trató de justificarse. En lugar de reconocer la verdad, trató de mostrar cuán difícil es la observancia de los mandamientos. Así esperaba mantener a raya la convicción de su culpabilidad y vindicarse ante el pueblo. Las palabras del Salvador habían demostrado que su pregunta era innecesaria, puesto que él mismo había podido contestarla. Con todo, hizo otra, diciendo: "Quién es mi prójimo?"
Esta cuestión provocaba entre los judíos interminables disputas. No tenían dudas en cuanto a los paganos y los samaritanos; estos eran extranjeros y enemigos. Pero dónde debía hacerse la distinción entre la gente de su propia nación, y entre las diferentes clases de la sociedad? A quiénes debían considerar como prójimos el sacerdote, el rabino, el anciano? Se pasaban la vida en un sin fin de ceremonias para purificarse. Enseñaban que el trato con la multitud ignorante y descuidada causaba una contaminación cuya supresión requería tedioso esfuerzo. Debían considerar a los "inmundos" como prójimos?
De nuevo Jesús rehusó ser arrastrado a una controversia. No denunció el fanatismo de aquellos que le estaban vigilando para condenarle. Pero relatando una sencilla historia expuso a sus oyentes un cuadro tal del superabundante amor celestial, que tocó todos los corazones, y arrancó del doctor de la ley una confesión de la verdad.
El modo de disipar las tinieblas consiste en dar entrada a la luz. La mejor manera de tratar con el error consiste en presentar la verdad. Es la revelación del amor de Dios lo que pone de manifiesto la deformidad y el pecado de la egolatría.
"Un hombre, dijo Jesús, descendía de Jerusalem a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado. Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado." Esta no era una escena imaginaria, sino un suceso reciente, conocido exactamente como fue presentado. El sacerdote y el levita que habían pasado de un lado estaban en la multitud que escuchaba las palabras de Cristo.
Al ir de Jerusalén a Jericó, el viajero tenía que pasar por una región del desierto de Judea. El camino atravesaba una hondonada despoblada y peñascosa, que estaba infestada de ladrones, y era a menudo teatro de violencias. Era allí donde el viajero fue atacado, despojado de todo lo que tenía valor, herido y magullado, y dejado medio muerto junto al camino. Mientras yacía en esta condición vino el sacerdote por ese camino; pero dirigió tan sólo una mirada de soslayo al herido. Luego apareció el levita. Curioso por saber lo que había acontecido, se detuvo y miró al doliente. Estaba convencido de lo que debía hacer; pero no era un deber agradable. Deseaba no haber venido por ese camino, para no haber necesitado ver al herido. Se persuadió de que el caso no le concernía.
Estos dos hombres pertenecían al oficio sagrado y profesaban exponer las Escrituras. Pertenecían a la clase especialmente elegida para representar a Dios ante el pueblo. Se debían "compadecer de los ignorantes y extraviados, (Hebreos 5: 2) a fin de guiar a los hombres al conocimiento del gran amor de Dios hacia la humanidad. La obra que estaban llamados a hacer era la misma que Jesús había descrito como suya cuando dijo: "El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón; para pregonar a los cautivos libertad, y a los ciegos vista; para poner en libertad a los quebrantados." (Lucas 4: 18)
Los ángeles del cielo miran la angustia de la familia de Dios en la tierra, y están dispuestos a cooperar con los hombres para aliviar la opresión y el sufrimiento. En su providencia, Dios había guiado al sacerdote y al levita a lo largo del camino en el cual yacía el herido doliente, a fin de que pudieran ver que necesitaba misericordia y ayuda. Todo el cielo observaba para ver si el corazón de esos hombres sería movido por la piedad hacia el infortunio humano. El Salvador era el que había instruido a los hebreos en el desierto; desde la columna de nube y de fuego había enseñado una lección muy diferente de la que el pueblo estaba recibiendo ahora de sus sacerdotes y maestros. Las provisiones misericordiosas de la ley se extendían aun a los animales inferiores, que no pueden expresar con palabras sus necesidades y sufrimientos. Por medio de Moisés se habían dado instrucciones a los hijos de Israel al respecto: "Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, le dejarás entonces desamparado? Sin falta ayudarás con él a levantarlo." (éxodo 23: 4, 5) Pero mediante el hombre herido por los ladrones, Jesús presentó el caso de un hermano que sufría. Cuánto más debieran haberse conmovido de piedad hacia él que hacia una bestia de carga! Por medio de Moisés se les había advertido que el Señor su Dios, era "Dios grande, poderoso, y terrible," "que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero." Por lo cual él ordenó: "Amaréis pues al extranjero." "Ámalo como a ti mismo." (Deuteronomio 10: 17-19; Levítico 19: 34.)
Job había dicho: "El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante." Y cuando dos ángeles en forma de hombres fueron a Sodoma, Lot, inclinándose con su rostro a tierra, dijo: "Ahora, pues, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis." (Job 31: 3; Génesis 19: 2) Con todas estas lecciones el sacerdote y el levita estaban familiarizados, pero no las ponían en práctica. Educados en la escuela del fanatismo nacional, habían llegado a ser egoístas, de ideas estrechas, y exclusivistas. Cuando miraron al hombre herido, no podían afirmar si pertenecía a su nación o no. Pensaron que podía ser uno de los samaritanos, y se alejaron.
El doctor de la ley no vio en la conducta de ellos, tal como Cristo la había descrito, nada contrario a lo que se le había enseñado concerniente a los requerimientos de la ley. Pero luego se le presentó una nueva escena:
Un samaritano, de viaje, vino adonde estaba el doliente, y al verlo se compadeció de él. No preguntó si el extraño era judío o gentil. Si fuera judío, bien sabía el samaritano que, de haber sido los casos de ambos a la inversa, el hombre le habría escupido en la cara y pasado de largo con desprecio. Pero no vaciló por esto. No consideró que él mismo se exponía a la violencia al detenerse en ese lugar. Le bastaba el hecho de que había delante de él un ser humano víctima de la necesidad y el sufrimiento. Se quitó sus propias vestiduras para cubrirlo. Usó para curar y refrescar al hombre herido la provisión de aceite y vino que llevaba para el viaje. Lo alzó sobre su propia bestia y lo condujo lentamente a paso uniforme, de modo que el extraño no fuera sacudido y sus dolores no aumentaran. Lo llevó a un mesón y lo cuidó durante la noche, vigilándolo con ternura. Por la mañana, cuando el enfermo había mejorado, el samaritano se propuso seguir su camino. Pero antes de hacerlo, lo encomendó al huésped, pagó los gastos y dejó un depósito en su favor; y no contento aún con esto, hizo provisión para cualquier necesidad adicional, diciendo al mesonero: "Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré."
Después de terminar la historia, Jesús fijó sus ojos en el doctor de la ley, con una mirada que parecía leer su alma, y dijo: "Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo de aquel que cayó en manos de los ladrones?"
El doctor de la ley no quiso tomar, ni aun ahora, el nombre del samaritano en sus labios, y contestó: "El que usó con él de misericordia." Jesús dijo: "Ve, y haz tú lo mismo."
Así la pregunta: "Quién es mi prójimo?" está para siempre contestada. Cristo demostró que nuestro prójimo no es meramente quien pertenece a la misma iglesia o fe que nosotros. No tiene que ver con distinción de raza, color o clase. Nuestro prójimo es toda persona que necesita nuestra ayuda. Nuestro prójimo es toda alma que está herida y magullada por el adversario. Nuestro prójimo es todo aquel que pertenece a Dios.
Mediante la historia del buen samaritano, Jesús pintó un cuadro de sí mismo y de su misión. El hombre había sido engañado, estropeado, robado y arruinado por Satanás, y abandonado para que pereciese; pero el Salvador se compadeció de nuestra condición desesperada. Dejó su gloria, para venir a redimirnos. Nos halló a punto de morir, y se hizo cargo de nuestro caso. Sanó nuestras heridas. Nos cubrió con su manto de justicia. Nos proveyó un refugio seguro e hizo completa provisión para nosotros a sus propias expensas. Murió para redimirnos. Señalando su propio ejemplo, dice a sus seguidores: "Esto os mando: Que os amáis los unos a los otros." "Como os he amado, que también os amáis los unos a los otros." (Juan 15:17 ; 13: 34)
La pregunta del doctor de la ley a Jesús había sido: "Haciendo qué cosa poseeré la vida eterna? " Y Jesús, reconociendo el amor a Dios y al hombre como la esencia de la justicia, le había dicho: "Haz esto, y vivirás." El samaritano había obedecido los dictados de un corazón bondadoso y amante, y con esto había dado pruebas de ser observador de la ley. Cristo le ordenó al doctor de la ley: "Ve, y haz tú lo mismo." Se espera que los hijos de Dios hagan, y no meramente digan. "El que dice que está en él, debe andar como él anduvo." (1 Juan 2: 6)
La lección no se necesita menos hoy en el mundo que cuando salió de los labios de Jesús. El egoísmo y la fría formalidad casi han extinguido el fuego del amor y disipado las gracias que podrían hacer fragante el carácter. Muchos de los que profesan su nombre han perdido de vista el hecho de que los cristianos deben representar a Cristo. A menos que practiquemos el sacrificio personal para bien de otros, en el círculo familiar, en el vecindario, en la iglesia, y en dondequiera que podamos, cualquiera sea nuestra profesión, no somos cristianos.
Cristo unió sus intereses con los de la humanidad, y nos pide que nos identifiquemos con él para la salvación de la humanidad. "De gracia recibisteis dice él, dad de gracia." (Mateo 10: 8) El pecado es el mayor de todos los males, y debemos apiadarnos del pecador y ayudarle. Son muchos los que yerran y sienten su vergüenza y desatino. Tienen hambre de palabras de aliento. Miran sus equivocaciones y errores hasta que casi son arrojados a la desesperación. No debemos descuidar estas almas. Si somos cristianos, no pasaremos de un lado, manteniéndonos tan lejos como nos sea posible de aquellos que más necesitan nuestra ayuda. Cuando veamos un ser humano en angustia, sea por la aflicción o por el pecado, nunca diremos: Esto no me incumbe.
"Vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre." (Gálatas 6: 1) Por la fe y la oración, haced retroceder el poder del enemigo. Hablad palabras de fe y valor que serán como bálsamo sanador para el golpeado y herido. Muchos son los que han desmayado y están desanimados en la gran lucha de la vida, cuando una palabra de bondadoso estímulo los hubiera fortalecido para vencer. Nunca debemos pasar junto a un alma que sufre sin tratar de impartirle el consuelo con el cual somos nosotros consolados por Dios.
Todo esto no es sino el cumplimiento del principio de la ley el principio ilustrado en la historia del buen samaritano y manifestado en la vida de Jesús. Su carácter revela el verdadero significado de la ley, y muestra qué es amar al prójimo como a nosotros mismos. Y cuando los hijos de Dios manifiestan misericordia, bondad y amor hacia todos los hombres, también atestiguan el carácter de los estatutos del cielo. Dan testimonio de que "la ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma. (Salmo 19: 7) Y cualquiera que deja de manifestar este amor viola la ley que profesa reverenciar. Por el sentimiento que manifestamos hacia nuestros hermanos, declaramos cuál es nuestro sentimiento hacia Dios. El amor de Dios en el corazón es la única fuente de amor al prójimo. "Si alguno dice, Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano al cual ha visto, cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?" Amados, "si nos amamos unos a otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros." (1 Juan 4: 20, 12)
Tomado de El Deseado de Todas las Gentes
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